Los hornos de pan son un símbolo de la arquitectura popular lebaniega y todavía hoy se pueden encontrar en muchas casas y construcciones de la comarca. El pan de leña, los “tortos preñaos” de chorizo, queso picón o carne, así como las empanadas, siguen siendo algunos de los productos más demandados por visitantes y vecinos.
Gracias a su elaboración artesana, con procesos de fermentación lenta en los que se evitan los conservantes y aditivos artificiales, se consigue un producto natural con ese característico sabor artesanal.
Sin ser una comarca de gran tradición repostera, Liébana también cuenta con algunos dulces típicos como las terronillas de Potes, los sequillos, los buñuelos, las torrijas, los canónigos o los tradicionales frisuelos.

