Las numerosas huertas del valle,sembradas sobre una tierra fértil y llena de riqueza natural, ofrecen unos productos frescos y de excepción, entre los que destacan algunos como los arándanos, la patata, la cebolla roja, la berza y el repollo, las judías, las lechugas o los jugosos tomates.
Mención aparte merece el famoso garbanzo de la zona, de aspecto similar al Pedrosillano, y que es uno de los ingredientes estrella en la receta del tradicional cocido lebaniego.
Los campos de toda la comarca ofrecen, además, una gran variedad de árboles frutales (manzanos, cerezos, perales, avellanos, ciruelos o nogales, entre otros), llenando de color y sabor el paisaje lebaniego.

