La Miel de Liébana ha sido recientemente inscrita en el registro europeo de Denominación de Origen Protegido, en reconocimiento a la calidad de sus versiones monofloral (brezo) y mielada (roble, encina, brezo y zarzamora). Utilizada en multitud de recetas, la miel de la zona destaca por su delicioso toque de frescura.

Además, en los bosques, campos y numerosas huertas de la comarca se cultivan los arándanos, higos, manzanas, fresas y demás frutas, con las que se elabora una amplia variedad de mermeladas artesanas. De producción natural, con unos productos tratados a mano, cocinados a fuego lento y con una personalidad única, encontramos delicias como la mermelada de fresa, de naranja al orujo o de ciruela Claudia, así como confitura de vino tinto y crema de membrillo con nueces, entre otras variedades.

