En la Villa de Potes, cada 2 de noviembre, se celebra la tradicional Feria de los Santos. Es una de las más antiguas de Cantabria, ya que fue instaurada como Privilegio Real, según cédula real fechada el 30 de julio de 1379 en Burgos por Juan I de Castilla.
En aquel tiempo eran los reyes quienes concedían el privilegio de celebrar ferias a las poblaciones.
El texto original de este Privilegio Real fue recogido por Rogelio Pérez Bustamante, Cronista Honorario de la Región de Cantabria, en su obra «El Régimen Municipal en la Villa de Potes» que se encuentra depositada en La Biblioteca Municipal «Jesús de Monasterio» de la Villa y que podemos leer al final de este artículo.

Esta tradicional feria es una de las más importantes de estas características que aún se celebran en Cantabria. En ella se dan cita miles de personas.
Para el visitante es un día en el que se puede ver una parte de la cultura y de la historia de la comarca. Historia de los habitantes de esta tierra que cultivaban y recolectaban sus productos, y que ese día se desplazaban a Potes para venderlos.
Para los lebaniegos es una cita ineludible, jornada de encuentro y de exaltación de las tradiciones, un día especial que han mantenido a lo largo de los años, donde tradición y costumbre se pueden palpar en el ambiente.

Aproximadamente a las 11 comienza, ante la gran expectación de los asistentes y perfectamente dirigidas por los pastores muchos de ellos calzados con las típicas albarcas, la tradicional ‘Pasá’ de ganado, un desfile que discurre a lo largo de la calle principal de Potes, generalmente compuesta por ganaderías de Liébana y Peñarrubia, hasta el recinto de «El Ferial» en La Serna donde serán expuestas.
También pueden verse algún que otro personaje ataviado con la vestimenta tradicional de la zona.





