Este circuito es uno de los más largos de esta guía y tiene, entre otros, dos puntos de interés que son merecedores de una visita aún por separado: por una parte, entre los montes de Valmayor y Tolibes, se encuentra el mejor alcornocal del área Cantábrica, y como segundo punto de interés se visita la típica aldea lebaniega de Porcieda, hoy abandonada.
El alcornoque o sufra, nombre primitivo con el que se le conoce en Liébana, es un árbol exigente por sus requerimientos climáticos y edáficos. Necesita una buena insolación y no soporta los suelos calizos, el frío ni la sequía excesiva. Asociadas al alcornoque, aparecen otras especies como el madroño o el aladierno.
La corteza de este árbol se ha explotado en Liébana hasta hace unos decenios, sobre todo para tapones de botellas. Actualmente, la producción de corcho se exporta hacia otras regiones de la Península.

El núcleo rural de Porcieda, hasta el cual se acerca la ruta, aún conserva los restos de un antiguo convento y unas cuantas edificaciones en pie, donde se observan las características y materiales empleados en la casa tradicional de esta zona (piedra, madera y barro). En la última parte del recorrido se pasa por el recóndito enclave de Valmayor, con su Ermita, que alberga a la patrona de Potes, la Virgen de Valmayor


