Cada 2 de mayo, la Virgen de la Luz, conocida como “La Santuca” y patrona de Liébana, es trasladada en procesión desde Aniezo hasta el Monasterio de Santo Toribio de Liébana. El recorrido pasa por los pueblos de Cambarco, Frama y Ojedo, donde se suman numerosos fieles a lo largo del trayecto.
En cada localidad, los alcaldes chocan sus bastones de mando, uniéndose simbólicamente a la procesión. Tras llegar a Santo Toribio, la Virgen es llevada a Potes, donde permanece unas horas. Luego, después de la exposición del Lignum Crucis, el alcalde de Camaleño toma el relevo para devolverla nuevamente al monasterio. Por la tarde, “La Santuca” es llevada de regreso a Aniezo.
El 4 de mayo, la Virgen es retornada a Peña Sagra, donde permanecerá hasta el año siguiente, repitiendo el mismo recorrido. Esta procesión, de 24 kilómetros, es una de las más largas de España y fue declarada de Interés Turístico Regional el 30 de diciembre de 2014.
La devoción hacia “La Santuca” es fundamental en la vida de los lebaniegos. Los fieles depositan ante ella sus oraciones, sus lágrimas y sus preocupaciones, buscando consuelo y alivio. Es un culto profundamente arraigado, nacido del corazón y del amor sincero hacia la Virgen.





